El cantante y rapero argentino Daniel Devita, finalmente lanza su tan esperado álbum «Dolor y deseo» en el cual participan nada más y nada menos que el ex Megadeth Marty Friedman, el rosarino Marcelo Barrera y el Tano Marciello, figura de Almafuerte, una de las bandas pilares del heavy metal nacional junto a Ricardo Iorio, el cual protagoniza un furioso duelo con Gustavo Arroyo, guitarrista de Devita.
La influencia del metal argentino es mucho más poderosa y abarcativa de lo que a priori se puede pensar, lejos de quedar reducida a un nicho específico, las bandas pesadas de nuestro país han influenciado la cultura popular de todo el continente y trascendido géneros y generaciones.
Daniel Devita puede dar fe de ello, rapea desde los 12 años y en sus primeros demos ya había algunos de estos vestigios. Mientras sus colegas sampleaban en sus ritmos canciones de soul, jazz o boleros, el metía riff pitcheados de grupos como V8, Hermética o Logos. En todos sus discos de estudio hay canciones que rompen la tónica convencional y distorsionan fuerte como en «Acá falta Télam» del 2018 bancando los trapos con los periodistas despedidos de la agencia de noticias o «Atrapen a Assange» del año 2020 colaborando con Wikileaks en la campaña por la liberación del australiano encarcelado por filtrar crímenes de guerra del Pentágono.
Para esta placa, «Dolor y deseo», Devita decidió llevar esto un paso más allá y darse el gusto de despacharse con 10 canciones en compañía de sus músicos favoritos de ayer y hoy y no solo de la Argentina. La formación es una verdadera aplanadora, del disco participan músicos como Sebastián Lucero, Pablo Pucheta, Julian Fitorresi, Jojhan Escobar de Perú, el ex Jason y actual Presto Vivace Martín de Pas, el cuarteto de cuerdas de Fabian Bertero y el pilar fundamental del álbum Gustavo Arroyo quien compuso todas las canciones junto a Devita y es responsable de casi todas las virtuosas guitarras de la obra.
Gustavo toca casi todas las guitarras porque si algo destaca a «Dolor y deseo» son sus invitados en las 6 cuerdas, desde Marty Friedman en la ópera rock Paradoja, pasando por el formidable guitarrista de la banda Rescate en Victoria ante el Tiempo y la explosión incontenible del Tano Marciello en «Sol naciente», un thrash con destellos de punk bien noventero donde Marciello y Arroyo le sacan brillo a las cuerdas en un duelo de 3 turnos cada uno, que nos recuerdan las mejores épocas del género a nivel internacional.

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