Internet puede convertir una voz en un fenómeno, una interpretación en millones de reproducciones y una idea en una comunidad que atraviesa fronteras. Pero el reconocimiento también plantea una pregunta: ¿qué sucede cuando el artista quiere ir más allá de aquello por lo que el público lo conoció?
Nico Borie construyó una importante audiencia con Rock Traducido, su proyecto de versiones en castellano de grandes canciones del rock y el metal. Sin embargo, detrás de esa faceta hay un músico que también necesita contar sus propias historias. Con NBX y su álbum Limina, abre una puerta diferente: la de las experiencias personales, las despedidas, las frustraciones y las heridas que encuentran en la música una forma de expresión.
Su recorrido también incluye doce años en Parasyche, una etapa de reconocimiento que llegó a su fin y que dejó aprendizajes sobre los vínculos, los egos y las dificultades de sostener un proyecto colectivo. Hoy, mientras conviven sus distintas facetas artísticas, aparece otro desafío: lograr que quienes llegaron por sus traducciones también se interesen por sus composiciones originales.
En esta entrevista, hablamos con Nico sobre la relación entre popularidad e identidad, el lugar del castellano en el rock, las exigencias de las plataformas digitales y la necesidad de preservar un espacio de libertad en una industria que constantemente impone sus propias reglas.
Porque interpretar una canción ajena puede ser una manera de acercarse a millones de personas. Pero escribir una canción propia implica algo diferente: animarse a mostrar aquello que no siempre resulta fácil poner en palabras.
El próximo 27 de noviembre, Nico Borie llegará a Uniclub con Rock Traducido en Vivo, en una presentación que también incluirá a NBX y a Ranthiel como artista invitada. Una oportunidad para encontrarse con el público argentino y compartir, en un mismo escenario, las distintas dimensiones de su universo musical.
Desde Delta 80, conversamos con un artista que conoce el alcance de las pantallas, pero que todavía encuentra en la música una razón para seguir buscando, creando y expresándose con voz propia.
(Delta 80) Antes que nada, muchas gracias por brindarnos tu tiempo y atención para esta entrevista. Nico, millones de personas conocen tu voz, tus imitaciones y tus traducciones, pero el éxito digital suele construir una imagen pública que no necesariamente coincide con la persona que existe detrás de la pantalla. ¿Qué parte de vos no aparece en tus videos y qué precio personal pagaste para llegar hasta acá?
(Nico Borie) En pantalla, si bien trato de mostrarme como soy, igual uno busca mostrar lo mejor de sí mismo. En mi caso trato de camuflar mi timidez y mi personalidad introvertida por ejemplo. Pero a su vez, trabajar con una cámara y frente al público es algo que me ha ayudado mucho a superar esa timidez que tenía desde adolescente.
(D80) Traducir una canción no es reemplazar palabras: es interpretar una obra, respetar su musicalidad y reconstruir su sentido en otra lengua. Vos te propusiste que esas versiones provocaran emociones tan intensas como las originales. ¿Cómo decidís cuándo una traducción es fiel al autor y cuándo tu propia sensibilidad empieza a modificar aquello que la canción quería decir?
(NB) Tal cual, hay canciones que son muy interpretativas y otras son bastante directas y que se conoce el significado detrás. Hay canciones como «Toxicity» de System Of A Down, o «Stairway To Heaven» de Led Zeppelin, que más que revelar su sentido, traté de que mantengan esa característica abierta e interpretativa. Pero no es fácil, a veces uno igual decide interpretar un poco para resolver algunos versos y sus rimas. Trato que no y que el mensaje original quede lo más intacto posible.
(D80) Con “Rock Traducido” conseguiste que millones de personas escucharan tu trabajo, pero las canciones que te hicieron conocido pertenecen a otros artistas. Con NBX, en cambio, sos vos quien tiene que exponer sus propias historias, ideas y emociones. ¿Qué te resulta más difícil: interpretar convincentemente la identidad de otro músico o mostrar la tuya sin ningún personaje detrás del cual refugiarte?
(NB) Creo que a veces es más difícil mostrar tu propio sentir en tus canciones originales. Es un poco como desnudarse y mostrar tus emociones más profundas. En cambio interpretar canciones de otra persona es simplemente disfrazarse. Pero ambas opciones me gustan y tienen lo suyo.
(D80) Estuviste doce años vinculado a Parasyche, una banda con la que alcanzaste reconocimiento y un Premio Pulsar. Sin embargo, ese ciclo terminó y comenzaste una nueva etapa. Sin necesidad de convertir la entrevista en un ajuste de cuentas, ¿qué se rompió en aquella experiencia, qué responsabilidad reconocés en vos y qué aprendiste sobre los límites de sostener un proyecto colectivo?
(NB) Lamentablemente creo que en Parasyche hubieron problemas de ego que terminaron por quebrar algo muy importante: la amistad y el respeto. Debido al creciente éxito que estábamos consiguiendo, llegó un punto donde se intentó transformar la banda en una especie de emprendimiento/empresa, con jerarquías y responsabilidades que no se supieron llevar de forma sana. Pero sobre todo, lo que más pasó la cuenta fue que uno de los chicos intentaba imponerse como el dueño del proyecto, como “la persona más importante de la banda”. Fue una pena enorme por todo lo que hice por esa banda tantos años, pero es otro aprendizaje más y al día de hoy agradezco ya no estar más ahí lidiando con esos problemas.
(D80) En “Limina”, el primer álbum de NBX, aparecen experiencias personales, despedidas, frustraciones y la posibilidad de volver a empezar. ¿Qué situación de tu vida te obligó a dejar de escribir desde la imaginación para empezar a escribir desde la herida? Y cuando convertís algo doloroso en una canción, ¿sentís que lo superaste o que simplemente encontraste otra manera de convivir con ello?
(NB) Esas experiencias de rompimiento con relaciones de largos años, e incluso otras traiciones feas e inesperadas que viví, forman esas heridas que finalmente son las que más inspiran al parecer. Lo he comprobado también con las traducciones que hago: es una búsqueda de sanar la herida y creo que efectivamente pueden ayudar mucho. Tanto al autor como al oyente.
(D80) Las redes pueden convertir a un músico en un fenómeno: suscriptores, reproducciones, comentarios y reconocimiento público. Pero esos números no garantizan que el público acompañe su obra original. ¿Cuánto de tu popularidad conseguida con “Rock Traducido” se transforma realmente en público para NBX? ¿Cómo enfrentás la posibilidad de que una multitud quiera escuchar tus versiones, pero no necesariamente tus canciones?
(NB) Ese es mi gran desafío: que NBX siga creciendo cada vez más. Pero es lento y siempre he tenido claro que es algo muy difícil y que pocos logran realmente superar sus expectativas con este tipo de música. Además, claro, cuando uno ya es conocido por algo en particular, cuesta triunfar también en otra faceta. Sin embargo, los comentarios han sido positivos y eso me motiva a seguir dándole y esperamos tener ambos proyectos conviviendo juntos para rato.
(D80) Durante décadas, buena parte del público rockero consideró que el inglés era casi una condición natural del género, mientras que el castellano podía sonar forzado o restarle autenticidad. Vos conocés ambos mundos: componés, interpretás y traducís. ¿Cuánto de ese prejuicio sigue vigente y hasta qué punto los músicos latinoamericanos terminamos reproduciendo la idea de que el rock alcanza su máxima legitimidad cuando viene de afuera?
(NB) Soy de los que lucha contra ese prejuicio y creo que tarde o temprano la gente ya no tendrá motivos para creer que el rock suena mejor en inglés. Es cosa de gustos. Pero realmente existen y se pueden lograr grandes canciones en ambos idiomas, a pesar de haber sido popularizado en inglés.
(D80) Tu trabajo demuestra que las plataformas digitales pueden abrir puertas que antes dependían de discográficas, medios o grandes inversiones. Pero también pueden imponer una lógica de producción permanente, exposición y competencia por la atención. ¿Sentís que hoy tenés más libertad para hacer música o que cambiaste las exigencias de la industria tradicional por las exigencias del algoritmo? ¿Qué sucede con un artista cuando necesita pensar en lo que funcionará en internet antes de decidir qué quiere crear?
(NB) Es una situación limitante la verdad, pero siempre la industria y sus condicionantes que cambian, han moldeado la forma de hacer música, nos guste o no. Si queremos vivir de la música habrá que lidiar con eso, pero siempre podemos paralelamente hacer la música con nuestras propias reglas. Ahí es importante buscar un equilibrio que nos satisfaga.
(D80) El 27 de noviembre llegás a Uniclub con Rock Traducido en Vivo, en una presentación que también incluirá a NBX y a Ranthiel como artista invitada. Es una oportunidad para encontrarte con un público argentino que conoce tus versiones, pero que también puede descubrir tu proyecto original. ¿Qué tendría que ocurrir esa noche para que no te vayas pensando solamente que diste un buen espectáculo, sino que lograste abrir una nueva etapa de tu relación con el público argentino?
(NB) Bueno creo que de todas formas se abrirá esa nueva etapa al ser la primera vez luego de tanto tiempo. Espero que la gente se motive a ir al show porque la buena música está garantizada, es una experiencia única y quiero agradecerles en persona la buena onda que me dan, que veo día a día en los comentarios. Espero volver y recorrer muchas más ciudades del país.
(D80) Si mañana desaparecieran YouTube, las redes sociales, las reproducciones y toda la estructura que hizo conocido a Nico Borie, quedarían el músico, sus canciones y su necesidad de expresarse. En ese escenario imaginario, sin fama que sostener ni expectativas ajenas que cumplir, ¿qué música harías, qué historias necesitarías contar y qué te demostraría que valió la pena dedicar tu vida a esto?
(NB) Creo que seguiría haciendo música, pero quizás ahora en vez de priorizar las pantallas, iría a tocar a la calle e iría a tocar mucho más en vivo. No lo veo con tan malos ojos, pero sí me costaría más lograr vivir de eso, hoy afortunadamente me va bien con las reproducciones que tengo.
(D80) Delta 80 es un medio 100% independiente sin lazos ni compromisos con nadie más que la libertad, la coherencia y el arte que no tiene vínculos económicos lo cual lo hace libre para poder decir lo que le parece cuando le parece y donde le parece y si se equivoca y tiene que pedir disculpas lo hace sin ningún problema. Siempre que entrevistamos a un artista le damos la posibilidad de expresarse libremente sin la atadura que representa una pregunta. Te agradecemos que nos hayas atendido y te pedimos, si querés, que expreses lo que quieras expresar a los oyentes/lectores y al público en general.
(NB) Muchas gracias por el espacio, un gran abrazo a todo el equipo de Delta 80 y sus oyentes. A seguir rockeando y apoyando a los músicos! Nos vemos pronto por allá.
La historia de Nico Borie permite pensar en una tensión que atraviesa a buena parte de la música contemporánea: las plataformas pueden acercar a un artista a millones de personas, pero el reconocimiento no necesariamente garantiza que el público acompañe cada una de sus búsquedas.
Nico conoce esa realidad. Rock Traducido le permitió construir una audiencia, mientras que NBX representa el desafío de exponer una identidad musical propia. Entre ambas propuestas hay diferencias, pero también un punto de encuentro: la posibilidad de interpretar, transmitir emociones y encontrar en la música una forma de atravesar experiencias personales.
Su testimonio también deja planteada una cuestión que excede su recorrido individual. ¿Hasta dónde puede un artista adaptarse a las reglas de la industria, a las exigencias de las redes y a las demandas de una audiencia sin perder de vista aquello que lo llevó a crear? No hay una respuesta sencilla. Vivir de la música exige afrontar condicionamientos, pero conservar la libertad creativa supone encontrar un equilibrio que no siempre resulta fácil.
Quizás por eso una de las respuestas más reveladoras de esta entrevista aparece cuando Nico imagina un mundo sin YouTube ni redes sociales. Su primera reacción no es dejar de hacer música, sino pensar en salir a tocar a la calle y presentarse en vivo. En esa imagen hay algo esencial: antes de las reproducciones, de los algoritmos y de los números, está la necesidad de tocar y compartir lo que uno hace.
El desafío de Nico Borie será seguir ampliando ese vínculo con el público, sin quedar limitado a la fórmula que lo hizo conocido. Y el desafío de quienes escuchamos también es animarnos a descubrir a los artistas más allá de una canción, una versión o un video exitoso.
Porque la música no debería agotarse en aquello que una plataforma nos recomienda ni en lo que ya sabemos de un artista. También consiste en explorar, escuchar y dar lugar a nuevas búsquedas.
Desde Delta 80, agradecemos a Nico Borie por la conversación y por compartir sus experiencias, sus dificultades y sus proyectos. El 27 de noviembre, el encuentro será en Uniclub, con Rock Traducido en Vivo, NBX y Ranthiel.
Y queda una idea para llevarnos: el éxito puede abrir una puerta, pero es la libertad de crear lo que permite seguir avanzando.

Viernes 27 de noviembre de 2026
Uniclub — Buenos Aires
Artista invitada: Ranthiel
Presentación de NBX
AlPogo.com
Producción: Heresy Metal Media & 2M Shows



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