(Delirious Agency) Como todo lo que se crea bajo el sello Grizelda Pughe, «Zen» es más que una canción; es un ensamblaje: un collage sonoro donde los fragmentos colisionan y se recomponen, el caos sirve de musa y el significado emerge de la casualidad. Las influencias se filtran como invitados espectrales: Tom Waits comparte vino con FKA Twigs; Aphex Twin lucha con Zappa en la esquina; Berio y Stravinsky discuten sobre la cuenta.
Grizelda Pughe no es la típica cantautora/productora de dormitorio. Tomando su nombre del personaje de Hattie Jacques en Hancock’s Half Hour, e inspirándose en un léxico musical increíblemente diverso, Pughe ha creado algo excepcional: una identidad musical genuinamente original.
“Me encanta la música y el arte compuesto de fragmentos y collages”, afirma Ben Singleton, autoproclamado compositor, productor y multiinstrumentista, y curador del absurdo tras la máscara de Grizelda Pughe. “En el proceso creativo, a menudo me gusta dejar que reine el caos; disfruto de los encuentros casuales con elementos que me conmueven y sugieren una narrativa musical”.
Singleton cree que Grizelda le “sucedió” tanto como él la creó, describiendo la interpretación como “una posesión, ya sea por una voz subconsciente o por alguna entidad externa”. Visualmente, Grizelda se manifiesta como un payaso, una criatura malévola del subconsciente, inspirada en el concepto de “payasos asesinos” de Artist Taxi Driver: una personificación de la indiferencia egoísta y maligna del poder.
“Es una figura que habita en los recovecos oscuros del subconsciente colectivo”, señala Grizelda. Puedes ponerte al día con todo lo relacionado con Grizelda Pughe en el programa de Grizelda Pughe, un programa semanal que incorpora comedia stand-up, invitados famosos (a veces) y una actuación musical: https://www.youtube.com/@grizeldapughe/streams

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