Después de 40 años, Andy LaRocque dejó la banda. Gus G. toma su lugar mientras el esperado Saint Lucifer’s Hospital 1920 continúa siendo una incógnita.
Hay noticias que parecen imposibles cuando se habla de una banda con una identidad tan marcada. Y esta es una de ellas: Andy LaRocque ya no forma parte de King Diamond.
El guitarrista, pieza fundamental del sonido de la banda desde sus comienzos y compañero de King durante aproximadamente cuatro décadas, decidió cerrar una etapa que comenzó en 1985. La separación fue presentada como amistosa. LaRocque seguirá adelante con sus propios proyectos, entre ellos Lex Legion, mientras que King Diamond ya encontró a su reemplazante: Gus G., guitarrista griego conocido por su trabajo al frente de Firewind y por haber acompañado a Ozzy Osbourne.
La elección no es menor. Gus G. llega a una banda cuyo sonido está profundamente asociado a la guitarra de LaRocque, pero no pretende convertirse en una copia. El propio músico reconoció el peso de ocupar ese lugar y aseguró que buscará aportar su personalidad respetando la historia que recibe. King Diamond, por su parte, confirmó que Gus continuará simultáneamente con Firewind y su carrera solista.
El cambio ocurre en un momento particularmente delicado para la banda. Desde 2007, cuando apareció Give Me Your Soul… Please, los seguidores esperan un nuevo álbum de estudio. La espera terminó convirtiéndose en una auténtica leyenda dentro del heavy metal.
El disco que durante años fue conocido como The Institute pasó a llamarse Saint Lucifer’s Hospital 1920, y está pensado como la primera parte de una trilogía conceptual de terror. La idea mantiene intacta una de las características esenciales de King Diamond: convertir cada álbum en una historia, con personajes, escenarios y una atmósfera que excede ampliamente el formato de una simple colección de canciones.
El problema es que, en julio de 2026, todavía no existe una fecha oficial de lanzamiento.
Y eso es lo más llamativo. En marzo, LaRocque todavía hablaba de 2026 como objetivo y explicaba que buena parte de las canciones ya estaba compuesta. Pero en junio el panorama se volvió mucho más incierto: ante la pregunta sobre cuándo llegaría finalmente el álbum, el guitarrista fue contundente: “Nadie sabe”.
Entre el material que se conoce aparecen canciones como “Spider Lilly”, “Electro Therapy”, “Lobotomy”, “The Institute”, “The Nun” y “Faceless”. Algunas incluso llegaron a los escenarios antes de que el álbum existiera oficialmente. “Spider Lilly” y “Electro Therapy”, por ejemplo, fueron presentadas en vivo durante la etapa reciente de la banda.
Pero ahora hay una pregunta adicional: ¿qué significa la salida de LaRocque para el futuro de ese disco?
Porque no estamos hablando de un integrante que llegó ayer. LaRocque fue parte de la arquitectura musical de King Diamond desde sus primeros años y participó en prácticamente toda la historia discográfica de la banda. Su partida no significa necesariamente que Saint Lucifer’s Hospital 1920 vaya a desaparecer —la información disponible no permite afirmar eso—, pero sí abre un nuevo capítulo justo cuando el grupo necesita terminar una obra que lleva años en construcción.
Y ahí aparece Gus G.
El nuevo guitarrista tendrá que entrar en una maquinaria que no funciona solamente como una banda de heavy metal. King Diamond es también una puesta en escena, una voz reconocible, una estética, una narrativa y una tradición sonora. Su desafío será encontrar un espacio propio sin romper aquello que convirtió a la banda en una referencia inconfundible del metal teatral.
Lo interesante es que King Diamond no parece dispuesto a mirar hacia atrás.
A sus 70 años, el músico sigue proyectando material nuevo y mantiene también su vínculo con Mercyful Fate, la banda que fundó junto a Hank Shermann a comienzos de los años 80 y que volvió a los escenarios después de décadas de inactividad. El resultado es una situación casi paradójica: King Diamond trabaja sobre dos legados enormes al mismo tiempo, mientras sus seguidores continúan esperando música nueva.
Por ahora, entonces, el panorama tiene más preguntas que respuestas.
Andy LaRocque se fue. Gus G. llegó. Saint Lucifer’s Hospital 1920 sigue esperando. Y el Rey todavía no ha dicho la última palabra.
Después de casi veinte años sin un nuevo álbum de estudio, quizá la verdadera noticia no sea solamente cuándo aparecerá el próximo disco.
Quizá sea descubrir qué clase de King Diamond va a aparecer cuando finalmente se abra la puerta de ese hospital.

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