(Kind Comunica) Compuesto por 6 canciones, el número seis simboliza el equilibrio y la ambivalencia entre el fuego y el agua, reflejando los temas profundos y espirituales. Luego de una década alejados del estudio, regresa con su esperado segundo disco: «Los desiertos del futuro». Compuesto por seis canciones, el número seis simboliza el equilibrio, la conciencia y la ambivalencia entre el fuego y el agua, reflejando los temas profundos y espirituales de esta obra.
El viaje comienza con el renacimiento de «Fénix» y recorre diversos paisajes, que van desde el frenesí y la agresión de «Sanguinario» hasta la calma y armonía de «Los desiertos del futuro», tema que da título a este disco. «Innecesariamente necesario», «Traicionado (a fuego lento)» y «De tierra y de sal» completan este trabajo que internaliza los conflictos existenciales y los contrasta con el poder de la redención y la resiliencia, al tiempo que fusiona el hard rock con el punk, el stoner, blues y una fuerte dosis de psicodelia.
La producción estuvo a cargo de la banda con la colaboración de Diego Guerra alias Eddie Warboy. La batería fue grabada en el Estudio URVN por Rubén Sánchez. La postproducción estuvo a cargo de Erik Monsonoís de Dark House Studio. También contaron con la colaboración de Saverio Giandusa (Difuntos, Serbia) en teclados y sintetizadores. Obra e ilustración de Samuel Macías Serpiedad.

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