El director de orquesta Pedro Ignacio Calderón, una de las personalidades más influyentes de la música académica argentina, falleció este lunes a los 92 años. La noticia fue confirmada por la Secretaría de Cultura de la Nación, que destacó su trayectoria y el legado que dejó en varias generaciones de músicos.
Nacido en Paraná, Entre Ríos, el 31 de diciembre de 1933, Calderón estudió música en Paraná, Buenos Aires y Roma. Debutó como director a los 15 años y alcanzó proyección internacional en 1963 al obtener el primer premio del Concurso Internacional Dimitri Mitropoulos de Nueva York, lo que le permitió desempeñarse como director asistente de Leonard Bernstein en la Filarmónica de Nueva York.
A lo largo de más de siete décadas de carrera dirigió algunas de las instituciones musicales más importantes del país. Fue director musical de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, estuvo al frente de la Orquesta Estable del Teatro Colón y condujo la Orquesta Sinfónica Nacional entre 1994 y 2015, período tras el cual fue distinguido como Director Emérito. También desarrolló una intensa actividad internacional, dirigiendo orquestas en Europa, Estados Unidos y América Latina.
A lo largo de su fructífera vida, Calderón asumió la máxima responsabilidad al frente de los organismos más importantes del país: la Orquesta Estable del Teatro Colón, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Tucumán y la Sinfónica Nacional, donde tras su retiro fue distinguido con el título de director emérito. Su prestigio también lo llevó a recorrer el mundo como director invitado en Francia, España, la Unión Soviética, Japón y los Estados Unidos.
No obstante, su legado se agiganta por su falta de prejuicios artísticos y su constante búsqueda de puentes con la música popular. En 1966 fundó el Ensamble Musical de Buenos Aires, una agrupación de cámara con la que grabó a compositores clásicos locales, realizó audiciones televisivas y concretó hitos históricos como el estreno en Washington del emblemático «Tangazo. Variaciones sobre Buenos Aires» de Astor Piazzolla en 1970, además de colaborar en presentaciones junto a Les Luthiers. Su impronta también quedó grabada en la historia del rock nacional, siendo el director del ensamble que participó en la histórica y ambiciosa versión orquestal de «La Biblia» de Vox Dei.
Reconocido por su rigor artístico y su compromiso con la difusión de la música sinfónica, Pedro Ignacio Calderón recibió, entre otras distinciones, el Premio Konex de Platino y fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Su muerte representa una pérdida significativa para la cultura argentina y para la historia de la música clásica en el país.

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